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¿Qué me conviene más, un préstamo empresarial o una línea de crédito para negocio?

¿Qué me conviene más, un préstamo empresarial o una línea de crédito para negocio?

Fecha: 22-11-2018


Hoy en día hay tantos tipos de productos financieros para empresas, que en ocasiones puede ser complicado saber cuál elegir para cada cosa. En el artículo de hoy te enseñaremos a determinar cuándo te conviene más usar una línea empresarial de crédito y cuando solicitar un préstamo a negocio

Diferencia entre préstamo y crédito 

Aunque es muy frecuente que utilicemos los términos “préstamo” y “crédito” como sinónimos, estrictamente hablando ambos se refieren a productos financieros distintos. 

Un crédito puede solicitarse para pagar a plazos algún bien, o puede ser una línea abierta con cierta cantidad límite de la que el cliente va disponiendo según la necesite. En este caso, los intereses se cobran solo sobre el importe que el usuario efectivamente gastó, y no sobre el monto total disponible. Otra de sus particularidades es que generalmente puedes hacer pagos mínimos para no incurrir en morosidad, aunque esto hace que los intereses se disparen. En la otra mano, puedes hacer pagos más grandes a los correspondientes del mes sin que el banco te penalice. 

Hay que considerar que, además de los intereses generados por la disposición de dinero, las líneas de crédito normalmente implican el pago de anualidades por el simple hecho de gozar del servicio. Por otra parte, si compras algún producto a crédito, como un automóvil, es probable que además de los intereses te cobren otros importes como el costo por apertura.

Un préstamo, por su parte, es cuando una entidad financiera te deposita de una sola vez una cierta cantidad de dinero que tienes que regresar en determinado plazo, y sobre el cual se te cobran intereses fijos o variables. Además de los intereses, algunas instituciones también cargan cobros por apertura, renovaciones anuales y pólizas de seguro. 

¿Qué te conviene más? ¿Una línea de crédito empresarial o un préstamo a negocio?

Veamos a continuación las situaciones particulares en las que te conviene uno u otro tipo de financiamiento. Recuerda que no están peleados entre sí y que como empresa muchas veces es buena idea contar con ambos. Lo importante es que los utilices y administres de la manera correcta. 

Te conviene más un crédito empresarial de cuenta corriente cuando: 

1: Lo vas a usar para gastos pequeños y corrientes

Con estos gastos nos referimos a los insumos que mes con mes necesita tu negocio para operar, y no a gastos grandes como pago de aguinaldos o compra de maquinaria. Todas esas pequeñas adquisiciones que van surgiendo en el día a día pueden cubrirse recurriendo a una línea de crédito, aunque es más recomendable que primero recurras a la caja chica si te es posible, y te evites los intereses. 

2: Cuando la amortización financiera de un producto es inferior a un año

Si vas a comprar algo que puedes pagar a tres, seis o hasta doce meses sin intereses, pero no más, puede que te convenga usar la tarjeta en lugar de solicitar un préstamo, pues estos últimos suelen pagarse a más tiempo y por eso mismo podrías terminar pagando más intereses de los estrictamente necesarios. 

También considera el monto de la adquisición, porque si rebasa el 50% de tu línea de crédito puede dejarte sin suficiente liquidez a futuro. 

3: Cuando no tienes historial crediticio

Muchas veces una línea de crédito empresarial es una buena forma de comenzar a ganarte la confianza de las entidades financieras antes de poder solicitar un préstamo grande. Sólo recuerda que el buen o mal manejo que le des a tu primer crédito empresarial será determinante para el futuro de tu negocio. 

Te conviene más pedir un préstamo a negocio cuando:

1: Existe algún tipo de préstamo especial para lo que quieres adquirir

Este es quizá el primer criterio que debes considerar antes de pagar algo con crédito o solicitar un préstamo. Las entidades financieras cada vez desarrollan más productos especializados para que las empresas puedan adquirir, por ejemplo, maquinaria, bienes raíces y capital de trabajo.

En Limitum, puedes encontrar varios tipos de créditos especiales que cubren necesidades específicas para tu negocio con beneficios y condiciones especialmente atractivas

2: Necesitas un plazo de pago superior a un año 

Cualquier cosa que quieras adquirir con plazo de pago superior al año, te conviene más pagarla de contado con el efectivo de un préstamo empresarial que dejarte ahogar con los intereses de los pagos en línea de crédito, que normalmente son más altos. 

En este sentido, tu mejor apuesta es encontrar el préstamo para negocio que te de las mejores condiciones posibles y además te brinde la posibilidad de renegociar los pagos si llega a ser necesario, sin que te carguen demasiadas penalizaciones. Siempre calcula el costo total de un préstamo empresarial contra lo que te costaría pagar con crédito. 

3: No puedes pagar con tarjeta o a meses lo que necesitas comprar

Durante mucho tiempo, los emprendedores y empresarios optaron por los préstamos empresariales sobre las líneas de crédito porque había muchas cosas que no podían “pagarse con tarjeta” o a mensualidades, pero hoy en día cada vez son menos los establecimientos y negocios que no aceptan este tipo de pagos. 

Sin embargo, si se te atraviesa una situación así y optas por sacar efectivo de tu línea de crédito para pagar, recuerda que éstas suelen cobrar intereses mucho más elevados por la disposición de efectivo que por el pago directo de un producto o servicio. 


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