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Tipos de productos financieros ¿Cuál es mejor para mi emprendimiento?

Tipos de productos financieros ¿Cuál es mejor para mi emprendimiento?

Fecha: 22-03-2018

Los conceptos de créditos empresariales pueden llegar a ser bastante confusos. Si eres un emprendedor o quieres impulsar el crecimiento de tu pequeña o mediana empresa, es perfectamente comprensible que no tengas muy claro cuáles son los tipos de productos financieros que más puedan ayudar a hacer crecer tu negocio.

El problema es que a veces, cuando nos acercamos a una entidad financiera para solicitar un crédito, ésta nos recomienda un producto que le conviene más a ella que a nosotros, por eso es importante que conozcas cuáles son tus opciones principales y aprendas a elegir la que mejor se adapte a tus necesidades.

Crédito simple

Es el tipo de crédito más básico y puede resumirse en que la entidad financiera te presta un monto determinado -por lo general de $50,000 en adelante- para invertir en un proyecto específico, que puede ser la adquisición de equipo, activos fijos, capital de trabajo e incluso pago de deudas anteriores.

La tasa de interés la determina la entidad financiera, considerando el riesgo del proyecto, pero en raras ocasiones es inferior al 7%.

Cuánto tarda la autorización de un crédito simple depende de quien los expide, las características de quien los adquiere y las particularidades de la inversión que se realiza. Es un tipo de crédito muy versátil, pero tiene la desventaja de suele haber penalizaciones por pago anticipado. Esto se debe a que, al pagar antes de lo estipulado, dejas de pagar determinado % de interés.

Crédito revolvente

Este tipo servicio se parece bastante a una tarjeta de crédito personal. La institución apertura una determinada línea de crédito considerando tus referencias crediticias y el tiempo que llevas en operación, pero solamente pagas intereses por el monto que utilizas.

Es una gran alternativa para que tu empres comience a crear un buen historial y te permite una disponibilidad inmediata de capital para lo que necesites. Considera que la tasa de interés en estos casos tiende a ser un poco más alta, y casi nunca es inferior el 10% anual.

Arrendamiento puro 

Este servicio financiero te permite adquirir equipo de todo tipo para impulsar tu operación bajo un esquema de renta. Es ideal si tu nicho se caracteriza por la innovación constante en maquinaria y no quieres arriesgarte a comprar un equipo que quede obsoleto en poco tiempo, o si sólo lo necesitas para un proyecto temporal.

Además, al ser 100% deducible de impuestos, es una excelente estrategia fiscal.

Arrendamiento financiero

Este producto financiero es una especie de híbrido entre la renta y la compra a mensualidades. Al igual que en el caso del arrendamiento puro, pagas una cantidad mensual por la maquinaria, pero al final del contrato tienes la alternativa de adquirirla por un costo muy bajo, o de renovar contrato con un equipo más moderno.

Las facturas del arrendamiento financiero o leasing también son deducibles de impuestos, y tiene la ventaja de ser un modelo más flexible que el arrendamiento puro, aunque las mensualidades pueden ser más elevadas.

Crédito refaccionario 

El crédito refaccionario, al ser por lo general de bajo riesgo, permite obtener tasas de interés fijas y periodos de gracia de hasta doce meses para obtener maquinaria, realizar construcciones o remodelaciones, habilitar terrenos o equipos de labranza y ganadería, o liquidar proveedores en estos mismos conceptos.

Tiene la ventaja de cubrir hasta le 90% del bien o activo que se adquiere y puede diferirse hasta por diez años, por lo cual es uno de los tipos de productos financieros ideales para proyectos a largo plazo.

Crédito de habilitación o avío

Es un tipo de producto financiero diseñado para impulsar el crecimiento de empresas de transformación y manufactura de los sectores agropecuarios, industriales, pesqueros y forestales. Cubre hasta el 80% del monto de los productos a financiar y su principal ventaja estriba en las facilidades que se ofrecen a este tipo de empresas para obtenerlo, de tal forma que no tengan que interrumpir su operación.

Factoraje

El factoraje es una alternativa que te permite obtener liquidez inmediata a partir de la venta de tus cuentas por cobrar. Por ejemplo, quizá uno de tus proveedores te debe $100,000, pero tiene un plazo de tres meses para cubrirlos, y tú necesitas urgentemente parte de ese monto.

Puedes vender esa deuda a una entidad financiera por menos de lo vale, pero obtener tu dinero en menos de una semana. El monto por cobrar y las comisiones se basan en la capacidad de pago del deudor y en el plazo del que dispone. 


Como puedes ver, hay varios tipos de productos financieros. Cada uno es distinto y cada entidad financiera tiene sus propios criterios, tasas y requisitos. Afortunadamente, ya cuentas con Limitum, un aliado imparcial que te ayudará a elegir tu mejor alternativa, y, además, de manera completamente gratuita y transparente.

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